viernes, 6 de abril de 2007

Noches de luna llena


Las noches de luna llena son del todo especiales para Jakhalira. Se levanta como a eso de las 00:00 hrs. (durante el día habitualmente duerme) para hacer sus conjuros y preparar sus pócimas. Ahora siempre está sola, antes la acompañaba un gato negro, casi tan negro como el corazón de su ama. De ese animal no se sabe hace tiempo, yo lo conocí poco antes de que se le escabullera una madrugada por una de las tenebrosas ventanas de la antigua casa. Desde entonces ¡ni rastros de él!. Ella derramó una lágrima cuando se dio cuenta de que ya no estaba. Todavía lo recuerdo ¡porque ha sido la única lágrima que la he visto derramar en su vida!; fue bien extraño, yo pensé que esta mujer lo buscaría, pero nada, lo dejó ir con una resignación que paraba los pelos. No sé qué pasa por la cabeza de esta tipa, es tan rara!, parece que su comportamineto tiene algo que ver con la luna, en fin! creo que lo sabré cuando por fin junte plata y pueda hacer el diplomado en "Narración Omnisciente" que tanto anhelo, por el momento tendré que conformarme con describir sus pasos e interpretar lo que ellos significan...mmm... en qué estaba???, ah sí!!! las noches de luna llena...pues bien:

La última noche de satélite redondo, gordito, rellenito (no puedo decir "luna llena" de nuevo, en la Academia nos enseñaron a utilizar sinónimos de modo que no se reiteren las mismas palabras) salió a caminar por su nuevo edificio, subió por las escaleras pensando al parecer en algo (quién sabe en qué, ya dije que no soy omnisciente), con sus manos negramente enguantadas sujetó la cola de su largo vestido verde azulado con encajes burdeos (vaya combinación!) y se dispuso a merodear por los pasillos silenciosos del edificio. De pronto divisó una de las puertas levemente entreabierta, se quedó afuera escuchando sigilosamente. En la habitación 2 mujeres conversaban, la voz de una de ellas era bastante aguda (casi chillona) y la de la otra tenía un acento extranjero (maya?, azteca?, no sé mucho de idiomas), de pronto Jakhalira bajó la vista y se agachó para llamar a un extraño animalito, parecido a un ratón pero con gorro y ...¡¡¡jeans!!!.

- Ven para acá animalito-le decía mientras lo atraía hacia ella.

Pobre, parecía hechizado.

Desde el interior la voz aguda llamaba: "Orión, Orión, ven a despedirte de nuestra nueva amiga!, Vamos!! no seas grosero, Marisa quiere darte un beso. Orión , Orión!!!"

Pero el pseudo ratón (que por lo visto se llamaba Orión) ya no estaba...y como era de esperar... Jakhalira tampoco...

1 comentario:

Jennie dijo...

Puchas, quiero saber q pasó con el hurón!!!